La temporada estival empieza a quedar lejana y los días de playa dan paso al encanto del interior de la provincia. El territorio malagueño invita a conocer pueblos de gran belleza, parajes insólitos y extraordinarios y una exquisita gastronomía tradicional, que se complementa con una amplia oferta de actividades culturales y de aventura para disfrutar de las escapadas otoñales.
Recorrer los pueblos blancos de la Axarquía, pasar un fin de semana en la Serranía de Ronda, disfrutar de los encantos de la Sierra de las Nieves o hacer una escapada natural al Torcal de Antequera son algunas de las innumerables alternativas que ofrece el interior de la provincia. En este amplio territorio se distribuyen 101 pueblos, muchos de los cuales aún guardan el sabor de antaño y muestran con orgullo su vida tranquila y sosegada, tan diferente de la que se lleva en las grandes urbes.
La Serranía de Ronda se presenta en un emplazamiento prodigioso digno de visitar. Esta comarca está formada por bellos pueblos como Arriate, Benadalid, Benalauría, Cortes de la Frontera, Parauta y Pujerra, entre otros. Su principal abanderado, el municipio de Ronda, es conocido por su impresionante puente que se levanta sobre una garganta de casi 200 metros de profundidad. El Tajo divide a la localidad en la Ronda antigua y la moderna.
El senderismo es uno de los grandes alicientes que estas tierras ofrecen al visitante aficionado al turismo activo. Buena parte de los pueblos que configuran esta comarca pueden recorrerse a pie siguiendo las distintas rutas establecidas.
Los municipios que constituyen la Sierra de las Nieves, con cerca de 68.000 hectáreas, forman un bello conjunto natural. Aunque en el interior del Parque Natural no existe ningún núcleo de población su perímetro está definido por los términos municipales de Alozaina, Casarabonela, El Burgo, Guaro, Istán, Monda, Ojén, Parauta, Ronda, Tolox y Yunquera, pueblos de origen árabe o morisco, que conservan intactos la estructura de sus calles estrechas y sinuosas, con importantes muestras arquitectónicas y restos arqueológicos. Todos estos pueblos ofrecen al visitante atractivos paisajes con rutas que muestran las reliquias naturales de fauna y flora, una gastronomía popular, una rica artesanía y sobre todo la amabilidad de sus gentes.
Antequera es otro punto de encuentro en el recorrido por el interior de la provincia malagueña. Es conocida por sus dólmenes prehistóricos y su sobrio aire clásico en la monumentalidad religiosa y civil. La comarca ofrece además bellos monumentos naturales, como la Laguna de Fuente de Piedra o El Torcal.
A la inmensa huerta que es sin duda el Valle del Guadalhorce se asoman municipios como Alhaurín de la Torre, Cártama, Coín o Pizarra. Una buena escapada por los municipios de esta comarca es la ruta de los embalses, que da comienzo en el Valle de Abdalajís. El viajero podrá sumirse en el ambiente solariego que tuvo antaño al recorrer sus calles de casas encaladas y de escasa altura en las que se descubren corrales y patios.
Por su situación Álora se ha convertido en enclave perfecto para la práctica de deportes de riesgo como el montañismo, la escalada, cicloturismo, el vuelo libre, entre otros.
La ruta de los embalses continúa hacia Carratraca, que ofrece un bonito paisaje en la parte sur, donde se levanta la sierra de Alcapararín y el pico de El Grajo, de 1.200 metros de altura. Para poner fin a la ruta de los embalses hay que llegar a Ardales. Un municipio que presenta una atractiva oferta de ocio, turismo y cultura, así como uno de los paisajes más impresionantes: el Desfiladero de los Gaitanes.
La Axarquía es una de las principales comarcas de la provincia malagueña. Las zonas y pueblos de la comarca se han agrupado en diferentes rutas que ofrecen una de las visitas más interesantes de toda Andalucía. La Ruta del Sol y del Aguacate recorre gran parte del litoral, desde el Rincón de la Victoria hasta Vélez-Málaga. La Ruta del Vino comienza en Algarrobo Costa y finaliza en Maro, destacando el vino de Cómpeta y localidades como Nerja, Torrox y Frigiliana. La Ruta de la Pasa comienza en Moclinejo, famosa por sus uvas, pasas y aceite, y continúa por El Borge, Cútar, Comares y Totalán.
Arenas es el inicio de la Ruta Mudéjar que continúa por Árchez, Salares y Sedella, finalizando en Canillas del Aceituno. Leyendas de bandoleros inundan las poblaciones de la Ruta del Aceite y los Montes. En el norte de la Axarquía se encuentra la Venta de Alfarnate, testigo de persecuciones de bandoleros, que data de 1.690. Otros municipios de obligada visita son Colmenar, Alfarnatejo y Riogordo.

































