Una semana ha durado el sueño de Arístides Alonso, el concursante que pagó 70.000 euros para entrar en 'Gran Hermano 12+1'. Aris ha sido el último expulsado de la casa de Guadalix de la Sierra.
Haciendo cuentas, al joven le ha salido cara su participación en el longevo concurso: a 10.000 euros por día. Aris entró en el programa tras ganar una subasta por Internet. Fue quien más pujó por exponer su vida ante las cámaras para, según dijo, cumplir el sueño de su hermano fallecido, fan incondicional de 'GH'.
El chico, de profesión adiestrador de perros, invirtió todos los ahorros de su vida y ahora se va de 'Gran Hermano' con las manos vacías. "No me arrepiento de nada. Mi vida nunca ha sido justa y sigue sin serlo", dijo Aris, que cambió comprar un piso por entrar en un concurso del que ha sido expulsado a las primeras de cambio.