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El Funeral: Concha Velasco se ríe de sí misma

La popular actriz se pone a las órdenes de su hijo Manuel M. Velasco para interpretar a una estrella del cine y el teatro que aparece como fantasma en su velatorio. La cita con la vallisoletana, el próximo lunes, martes y miércoles en el Teatro Cerva
08-02-2019 04:00
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Concha Velasco, en un momento de «El funeral», de su hijo Manuel M. Velasco.

Concha Velasco, en un momento de «El funeral», de su hijo Manuel M. Velasco.

Bajo la dirección de su hijo Manuel M. Velasco, la carismática, querida y archipopular Concha Velasco regresa a los escenarios malagueños con El funeral, que ocupará las tablas del Cervantes el lunes, el martes y el miércoles. La obra, «una comedia disparatada», según la define el director y también autor del texto, convierte a la apreciada estrella en Lucrecia Conti, una querida actriz del cine, el teatro y la televisión en España que acaba de fallecer y cuyo velatorio, en un gran teatro para que pueda ser despedida por sus admiradores, se convierte en un homenaje de reconocimiento en el que repentinamente aparece el fantasma de la propia diva dispuesta a decir adiós al mundo terrenal a lo grande.

A partir de entonces se suceden situaciones hilarantes, tanto para el espectador real como para el público que asiste sobre el escenario al inédito velatorio con fantasma incluido.

La noticia corre como la pólvora y es Alberto Luján, representante de la actriz fallecida, el encargado de contener a la prensa que se agolpa a las puertas del teatro. Este personaje, «un chulo vacilón madrileño», como lo califica Manuel Velasco, está encarnado por Jorge Sanz , que sustituye en el papel a Antonio Resines tras sufrir una lesión en una pierna que le obligó a pasar por el quirófano; el proceso de recuperación se prevé largo y complicado.

El funeral garantiza las risas, asegura el director, autor e hijo, que ha escrito una versión exagerada de la Concha Velasco actriz que en la pieza teatral «se ríe de sí misma», añade.

Y es que Lucrecia Conti va a aprovechar al máximo los minutos convertida en fantasma para captar la atención de los presentes y solucionar problemas profesionales y personales: desde aceptar una serie de televisión en la que hace de muerta, a autorizar que se reproduzca su figura en cera para el Museo de Madrid, o decirle a una de sus nietas si puede ennoviarse con un chico al que todos le ven cierto parecido familiar..

Mientras la fallecida disfruta de este tiempo de gloria convertido en un espectáculo, todos los medios de comunicación envían al teatro unidades móviles y periodistas para entrevistarla, la situación es inédita. A estas alturas de la obra, los espectadores continúan con la risa puesta.

Concha Velasco y Lucrecia Conti, nombre que quisieron imponer a la actriz en sus inicios profesionales y que ella rechazó, se meten al público en el bolsillo. Una vez más, la polifacética artista vallisoletana capaz de ser Juana la Loca o Hécuba, conquista con El funeral, obra que si el destino no la tuerce, se mantendrá en la cartelera teatral española hasta el año 2020.

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